

Detalle de uno de los Budas de Vang Sang. Miden tan solo cuatro metros de altura pero al verlos allí, con esos rostros apacibles, emergiendo de la pared rocosa, me viene el recuerdo de los Budas afganos de Bamiyan, salvajemente aniquilados por unos "iluminados" que se autoproclaman mensajeros de Dios y que en nombre del Islam lo mismo destruyen patrimonios de la humanidad que... mucho más grave- sumen en el sufrimiento y la desesperación a su propio pueblo.