

Las estatuas de Buda de pie o acostado, de Vishnu, de Shiva o extrañas figuras profanas aparecen como gigantes anquilosados. Como si en una alocada escapada en grupo a la tierra desde el sagrado monte Meru hubiesen sido sorprendidos por los mortales y éstos, en un intento de retenerlos junto a ellos, los hubiesen atrapado con una capa de cemento... creando un fantasmagórico bosque de efigies.

El "Parque de Buda" una curiosa amalgama de dioses clásicos y dioses mutantes.