
Las puertas de los Vat, muchas de ellas labradas de una forma remarcable, se hallan escoltadas por criaturas fantásticas. La gran mayoría de esos protectores contra espíritus malignos son las serpientes Nagas, bien sea en su forma unicéfala o multicéfala de siete cabezas. En la foto, una de las entradas laterales al Vat Hai Sok.