No todo es arte, nos paseamos sin cesar para empaparnos del día a día que viven en la actualidad los camboyanos en la capital, la realidad presente, la alegría de vivir de las nuevas generaciones, la amabilidad y la simpatía que se respira. Cómo se acelera la actividad junto al río Tonlé Sap y el Mekong cuando llegan las barcazas cargadas de pescado o verdura desde la otra orilla; cómo lo amarran en los rickshaws o en las motocicletas para repartirlo por los mercados; cómo las mujeres discuten el precio de los calabacines en el embarcadero. Vamos a los mercados donde compran y venden los productos que la tierra y el río les proporcionan; cómo los degustan con avidez en sus restaurantes populares de las pequeñas y estrechas callejuelas del Mercado Ruso (en la foto). Mientras los observas, de pronto te lanzan una amistosa sonrisa de complicidad.
Embarcaderos de Phnom Penh. Principales centros de distribución de las mercancías que luego van a los mercados de la capital.
No solo se pesca en el río Mekong, también sus algas son recogidas para mil usos.