Ahora, rumbo a Phnom Penh. El tramo hasta Kompong Thom es donde se encuentra el peor ramal del camino, mucho más duro que el que hicimos desde Tailandia a Siem Reap. La ruta es demencial y el estado de los puentes es catastrófico, muchos impracticables pero... al ser la estación seca se pueden sortear de mil maneras: unas veces con un sencillo vadeo y las más por el lecho seco del cauce. Otras nos tenemos que meter físicamente dentro de granjas para sortear el puente, los niños nos abren y cierran los portones de madera mientras gorrinos y gallinas se cruzan correteando delante de nosotros. Sorteamos mujeres que cocinan en el patio así como los aperos de labranza o pesca diseminados por el suelo. Otras veces es imposible rodearlos y los puentes destruidos que han sido "reconstruidos" con maderos, tablas y cuerdas (en la foto). Todo vibra al pasar por encima.