Los monjes budistas, siempre tranquilos y pacíficos, son también otro signo identificativo de Camboya. Sus coloridas túnicas ondean por doquier y en los centros de rezo crean auténticos mares de olas azafranes.
Altar budista en Angkor Thom.
Capilla budista de ofrendas en el templo Phnom de Phnom Penh.