¡Logramos llegar a Angkor! Nos detenemos ante el arco de la puerta sur del Angkor Thom, estamos flanqueados por dioses (a la derecha en la foto) y demonios sujetando el vigoroso y largo cuerpo de Naga, la deidad protectora con forma de serpiente. Coronando la gran puerta... sobre nuestras cabezas: Buda. No tiene cuerpo, tan solo está esculpida su cara. Tampoco es un rostro, son cuatro rostros que escrutan los cuatro puntos cardinales, cuatro sonrisas dulces y etéreas que lo inundan todo. Grandioso. Algo único. Angkor Wat es la estrella "oficial" pero las torres con los cuatro rostros de Buda son para nosotros la verdadera "cara" de Angkor, el elemento distintivo y exclusivo de la capital imperial khemer. Lo que verdaderamente nos captura y hechiza. A sus pies el tiempo no pasa, somos el primer todo terreno español en llegar a Angkor y este es el lugar que buscábamos para inmortalizar el momento. La bandera de nuestra ciudad, Ceuta, vuelve a sentir el aire de un lugar lejano e insólito.

 

Detalle de rostro de piedra de una torre del Bayón, dentro del Angkor Thom.