Frutas, verduras, carne, pescado, sombreros o mini-restaurantes... todo flota en Damnoen Saduak. Su intensa vida comercial se desarrolla en sus canales repletos de barcas que los hacen vibrar de actividad. Hay momentos que el agua es imposible divisarla de la cantidad de canoas que se acumulan en los estrechos canales vendiendo casi de todo.
Mercado flotante de Damnoen Saduak.