Seguimos la línea de la playa y acabamos en un cercano y pequeño pueblecito de pescadores cerca de Prachuap Khiri Khan. Miramos el mar, también las aguas del golfo de Tailandia tienen "dientes" y el panorama del horizonte roto por islotes calcáreos repletos de vegetación se vuelve a repetir. La brisa marina nos refresca del caluroso día que ha transcurrido. Contemplamos la bahía, el sol baña sus últimos rayos mientras las barcazas de los pescadores se dejan acariciar por la sinuosa marea de un día que se desvanece.