En la romántica isla de Penang también entran en conflicto la naturaleza de hermosas playas y palmerales, el pasado con sus admirados edificios históricos y un presente no muy bien regulado con rascacielos que conquistan las alturas. En la foto, la espléndida mansión de Cheong Fatt Tze (el rico comerciante chino que la erigió en 1.870) dominada por una de las torres hoteleras que tanto abundan. La eterna lucha de lo romántico y lo práctico en un país que se desarrolla muy rápidamente.