Cuando a la mañana siguiente penetramos en las entrañas de la montaña calcárea que alberga el templo de Perak Tong, los Budas, dioses y demonios van llenando las cavidades rocosas naturales pero lo que hace realmente único a este templo son sus descomunales pinturas murales. Estas fueron ejecutadas en las paredes de la cueva por artistas llegados a lo largo de los siglos de todos los rincones de Asia.
Pintura rupestre en el templo de Perak Tong. Princesa sobre elefante.
Pintura rupestre en el templo de Perak Tong.