Pero llegamos a Kuala Lumpur un día muy especial. La esperábamos caótica y aglomerada y nos encontramos una ciudad fantasma. ¿Dónde se ha metido la gente en la capital? Apenas encontramos tráfico, el que hay discurre tranquilo, se puede aparcar sin problemas y todos los comercios están cerrados. Tras estacionar el coche nos dirigimos a los parques que rodean el Triángulo Dorado de la ciudad y allí comienzan a aparecer los ciudadanos. ¡¡Happy Hari Raja!! Efectivamente, el Ramadán ha tocado a su fin y hoy lo están celebrando en todo el país y qué menos que vestirse de gala la capital. Las familias musulmanas se pasean luciendo sus mejores trajes. Las mujeres con el colorido estampado que les caracteriza en pañuelos, blusones y faldas. Los hombres y niños con sus trajes, modelo pijama de seda rojos, verdes, amarillos o salmón y sus gorritos tipo kepí sin visera de color negro.

 

Los artistas, siempre presentes en los lugares más concurridos de Melaka.

 

Los llamativos trishaws de Melaka (bicicletas con sidecar para llevar viajeros "a la antigua") nos recuerdan constantemente, con la sonoras radios que se han instalado, que pueden pasearnos por el casco antiguo a golpe de estridentes canciones chinas e indias, es lo mas "in" del momento para los turistas.

 

Otro modelo de trishaw malayo, el de la isla de Penang. Una ancha butaca instalada en la bicicleta a modo de pala de excavadora.

Peluquería en la isla de Penang.

 

Los cocineros, auténticos malabaristas estirando la masa del roti (torta de pan alargada) y que vencerían en competición a muchos de los más hábiles "pizzeros".