De nuevo nos movemos por los kampung (pueblos) malayos que siguen estando repletos de las casas tradicionales a modo de palafitos para aislarse de la humedad y de las intempestivas riadas de los monzones. Pueblos rurales como Kampung Bota Kiri o Kampung Pasir Salak, con sus grandes ventanas con cortinas de vivos colores. Muchas de las viviendas tradicionales han sustituido el techo de madera por chapa ondulada aunque han tenido el detalle de cuidar el color y hacerlas marrón oscuro, con lo cual es menos ofensivo a la vista.
Los ayuntamientos de algunos pueblos han reconstruido casas tradicionales con el diseño y materiales de antaño para que sus habitantes sigan sintiendo las palpitaciones de la historia en sus calles.