Entre los edificios coloniales holandeses de Melaka, los muecines gritan estridentemente por los altavoces de los minaretes, son las mezquitas llamando a la oración del mediodía. Algunas de ellas, como la histórica Kampung Kling, se han construido al estilo de Sumatra. De nuevo, como ocurría en Singapur, la población malaya es una amalgama de etnias y religiones.