Singapur "reglamentada". Los carteles dejan bien clara la relación "causa-efecto". Uno se lo piensa dos veces antes de encender un pitillo cuando supone 114.000 pts. de multa (de multa de verdad, no es un cartel de adorno como ocurre en muchos países). ¿Y comer palomitas o un bocadillo en el autobús? Las 57.000 pts. de multa ayudan a aguantar el hambre a cualquiera. Y cuando uno se va de camping a Malasia... mejor no llevar la cocinilla camping-gas en el metro porque son... 570.000 pts. de multa, como cualquier líquido o gas inflamable. La señal de tráfico azul que figura en la foto aparece repetidamente antes de llegar a la frontera y recuerda a los conductores singapurenses que no van a poder salir del país si su depósito está a menos de 3/4 de su capacidad. El combustible en Malasia está a mitad de precio y no permiten la picaresca de "entrar y salir" para llenar el depósito. Nada se deja al azar, todo está estudiado y regulado.