Una joven princesa de la isla de Sumatra decidió visitar la isla de Temasek ("la ciudad del mar", como antes se llamaba a Singapur). Durante su tranquila visita divisó un león y lejos de imaginar que pudiera ser un peligro y asustarse por la temida fiera, se llenó de alegría porque presagiaba la prosperidad. ¡Un león en una isla! Este buen augurio llenó de dicha a la joven princesa que decidió rebautizarla con el nombre de "Singapura", la "Ciudad del León". Nace una leyenda, nace un símbolo ... es un león, un león marinero ... un león-pez. Es el "Merlion" -"mermade-lion"-, el león-sirena. La isla ha sido rebautizada y el león-sirena la representa.
Antes de partir de la isla, seguro que la princesa se despidió del león. Cuando llega nuestra hora de partir, nos despedimos del Merlion, que nos traiga tantos buenos augurios como vio la princesa en su venturoso felino.