Un container de la Ocean Air International nos estaba esperando en el puerto de Karachi, nuestro Mitsubishi Montero es introducido en las negras fauces de una caja metálica. La puerta se cierra con un chirrido estridente, un candado bloquea las poderosas barras de cierre, un precinto lo sella definitivamente. ¡Hasta pronto, compañero de fatigas y alegrías! ¡Cuídate! Cuando ese precinto salte en pedazos nos encontraremos en otro lugar a miles de kilómetros de aquí y nos sumergiremos durante meses en unos países y una cultura con la que jamás antes hemos tenido ningún contacto. Habremos rebasado una frontera jamás traspasada hasta esos momentos en nuestras vidas, todo será absolutamente nuevo, estaremos en el Lejano Oriente... nuestro "Más Allá".


Tras meter en "conserva" a nuestro Mitsubishi, una grúa lo eleva, unos operarios lo hacen girar a empujones desde abajo para que se encaje en la plataforma del camión.


Todo listo. Se desengancha de la grúa y el camión lo llevará al almacén de conteiners que le corresponda al carguero que lo lleve a Singapur. Ahora sí compañero de fatigas y alegrías: "Cuídate. Hasta pronto, nos veremos en el Lejano Oriente".