Abandonar los valles kalash ha sido como despertar de un sueño encantado. De algo casi irreal porque no tiene nada que ver con todo lo que hemos vivido por Pakistán. En el camino de regreso otro pequeño broche del valle de Chitral: el pequeño fuerte de Nagar, encajado en una isla en medio del cauce del río Chitral y habiendo perdido ya su ardor guerrero es ahora un romántico albergue en otro lugar de ensueño.