Nunca antes habíamos visto una cultura así, desde su ropa, peinados o sus increíbles tocados sobre sus cabezas. Las mujeres llevan el pelo muy corto pero se dejan ciertos mechones muy, muy largos para hacer largas trenzas, una de ellas siempre parte de la frente. Sobre la cabeza, una especie de corona de conchas y cuentas de plástico de vivos colores que se prolonga por la parte trasera como un largo faldón. Las formas geométricas se entremezclan con elegancia, combinan magistralmente los botones de diferentes formas y tamaños con conchas, pendientes, cuentas y trozos de telas coloreadas hasta obtener el resultado deseado.