"It is open" -"está abierto"-, esas fueron las palabras exactas que nos dijeron en el PTDC. ¡Está abierto!, sonó a gloria. Estas palabras simbolizan el "doble seis" de este particular dominó. Iniciábamos una nueva partida por la cordillera más alta del mundo. Hasta el Shandur vamos a serpentear al ritmo que marca el río Gilgit. Seguimos la senda esmeralda que ha desgarrado estas ciclópeas montañas de roca. Ese impresionante color esmeralda... algo más apagado cuando se nublaba el cielo- es lo que más vivamente recuerdo de los cientos de kilómetros por una zona donde los tonos ocres y pardos dominan el paisaje. Los frágiles puentes colgantes siguen siendo el único modo de sortear el poderoso Gilgit.