El Shyok nos marca el principio del camino para dirigirnos a Machilu pero será su colega fluvial, el río Hushe, el que no lleve hasta sus puertas. En Machilu, el Himalaya consigue de nuevo sorprendernos y agasajarnos con su prodigioso entorno y con una vista directa hacia el Masherbrum, uno de los titanes himalayos que cuenta con 7.821 metros de altitud.