La belleza y la armonía que transmite el pueblo de Machilu y sus montañas es infinita. Hemos pasado mucho tiempo arropados por estas espléndidas grandezas geológicas. ¡Cuánto vamos a añorarlas cuando de nuevo recuperemos la cordura del nivel del mar! Pero lo que sí es cierto es que su fuerza y su vigor seguirán susurrando su canto de sirenas que solo podrán oír aquellos que anhelen abrazarlas, aunque al final solo se dejen acariciar fugazmente por el calor del alma.Escuchad, no oís un nuevo canto. Nosotros lo oímos, es el paso de Shandur, … no nos podemos resistir. Hoy nuestros corazones parten hacia allí, mañana serán nuestros cuerpos los que acudan a esa llamada.