Y Khapulu estaba también ahí mismo. Escondido en un generoso bosque, un oasis bañado por el río Shyok y surcado por numerosos canales que dan vida a campos de orquídeas, manzanos, albaricoqueros, nogales e incluso naranjos. ¡Y qué emplazamiento, qué picos, qué vistas! Un nuevo Shangri-La se abre ante nosotros, otro edén del Himalaya. (Vistas de Khapulu en Link)
Y Khapulu estaba también ahí mismo. Rodeado de un generoso bosque, un oasis bañado por el río Shyok y surcado por numerosos canales que dan vida a campos de orquídeas, manzanos, albaricoqueros, nogales e incluso naranjos. ¡Y qué emplazamiento, qué picos, qué vistas! Un nuevo Shangri-La se abre ante nosotros, otro edén del Himalaya.
El cielo del espectacular oasis de Khapulu, cada vez que levantamos la vista por encima del tejado de las casas veíamos un paraíso.