Cuando tras dejar el valle de Astor nos encaminábamos al puerto
de Chhachor notamos con una ventisca de nieve la impaciencia del nuevo invierno
pero esta vez hemos llegado antes que tu, amigo. En cada giro de rueda el párrafo
de la crónica 27 se iba diluyendo más y más, en breve se convertiría en una
mera anécdota, íbamos a concluir ahora esta etapa antigua de la Ruta de los
Imperios. Al entrar todo estaba teñido de un color pardo pero al poco los
elementos se desataron y la nieve lo cubrió todo marcando la llegada al dominio
de las inclemencias glaciales.