El final de la estancia en Srinagar será en el flotante Green Paradise, montamos el ordenador portátil en su magnífica baranda. A la vez que trabajamos disfrutamos de un magnífico mirador para observar como transcurre la vida en esta Venecia de Oriente: lugareños que reman para ir de un lugar a otro, vendedores ambulantes que acercan sus barcas ofreciendo su mercancía, peces que saltan, patos con sus pequeños que pasan desfilando, martines pescadores en plena faena de picado al agua y buceo para coger pececillos, … El lago Dal se une a nuestro personal bagaje de recuerdos imborrables.