También los controles se suceden. Primero un "¡Alto, no se puede pasar!" y al igual que Alí Babá usaba su "Abracadabra" para abrir la montaña, nosotros usamos las palabras mágicas "Mayor Noronha" para que se vayan levantando todas las barreras metálicas. Algunas veces nos inscriben en un libro, otras tan solo nos saludan y desean buen viaje. No nos cruzamos con ningún vehículo civil pero sí con centenares de vehículos militares que se mueven en su coto privado de la franja horaria asignada. Los centinelas están en todos los emplazamientos estratégicos.