La luz de la mañana nos descubrió en Ooty un puerto de montaña que los británicos convirtieron a finales del siglo pasado en una isla de descanso y frescor cuando el bochorno castigaba a conciencia en las llanuras. Las casitas y las iglesias parecen el decorado de una película rodada en la campiña inglesa.
Ooty. Tan solo los saris de las mujeres nos revelan que no estamos en la campiña inglesa.
Ooty. Hasta la arquitectura local se hacía siguiendo los patrones de la arquitectura inglesa. En la foto, la casa de verano del marajá de Jodhpur (Rajastán).