Estamos solos cuando a primera hora de la mañana entramos en el templo Sri Channakeshara de Somnathpur. No hay hueco en este santuario hoysala que no esté recubierto por la imagen de algún dios, animal, flor o escenas que recrean algún acontecimiento cotidiano, palaciego o guerrero. Palpamos las esculturas, las filigranas, las escalinatas, los dioses, ... de este nuevo tesoro. No existe el muro liso, cada centímetro de piedra es un pedazo del alma de la India.
Detalle de esculturas en miniatura. Todos los templos indios narran en sus paredes los acontecimientos más sobresalientes del Ramayana, su más famoso libro sagrado.
También los dioses y sus consortes saturan los muros hasta límites inimaginables.